¿Qué es el bullying? Definición, concepto y significado
Definición principal
“El bullying es un comportamiento agresivo que se repite, ya sea a nivel verbal, físico, social o psicológico, hacia una persona o grupo menos poderoso. Es ejercido por una persona o grupo, con el objetivo de causar daño, miedo o angustia.”
Los 4 efectos del bullying
Los efectos del bullying en la escuela son muy variados y pueden perjudicar tanto a corto como a largo plazo. Desafortunadamente, a pesar de que el efecto a corto plazo parece desaparecer con una recuperación rápida, los que son a largo plazo, y que han dañado la autoestima, o la mente de la persona, tardan años e incluso décadas en ser superados.
1. Suicidio
Claramente, el resultado más visible y traumático de la persona que sufre bullying es el decidir terminar con su propia vida. A menudo, el suicido procede de estar tan abatido y deprimido, que no hay nada que pueda ayudar a la persona, por lo que la única vía de escape ante ese dolor parece ser el suicidio.
Puede suceder meses después e incluso varios años después de haber padecido este abuso, ya que ha sido una situación en la que el sujeto ha vivido una vergüenza y un ridículo social, extremo. En todos los lugares se conocen historias de suicidios de adolescentes, las más conocidas suelen ser de países como España, Canadá o Estados Unidos, donde los medios mediáticos se encargan de difundirlo.
Algunas veces los efectos que puede tener este abuso varían en cuestión de sexos. Las chicas son más proclives a asesinarse en secreto, dejar notas o mensajes redactando todo el dolor que han sufrido. Por su parte, los chicos pueden hacer esto, pero a veces utilizan la violencia y causan daño a cualquier persona que le recuerde el abuso que ha vivido, antes de matarse a sí mismos. Un ejemplo de esto fue la masacre realizada en Columbine High School, donde un adolescente masculino se suicidó después de herir a otros.
2. Daño físico
El bullying, particularmente en chicos pero también en un gran número de chicas, está asociado a menudo con el daño físico. Muchas veces sucede como parte del abuso a la víctima, de manera que la avergüence o ridiculice – esto podría ser el lanzamiento tradicional de un bote de basura, un alimento viscoso, sucio u otra acción similar.
En el proceso restante la víctima podría ser golpeada, empujada, arrojada al suelo… causándole contusiones o lesiones. Mientras que estos daños a menudo curan y desaparecen en unos pocos días o semanas, la vergüenza y el daño mental a menudo, duran mucho más, especialmente el miedo a experimentar daño otra vez.
3. Daño mental
El miedo, el sufrimiento, el dolor, la pérdida de la propia confianza, del orgullo y la dignidad, la depresión, el pensamiento irracional, la ansiedad, y la preocupación son algunos de todos los efectos que duran a largo plazo, en la persona que ha sufrido bullying. Lo que empeora la situación de la víctima es cuando se da cuenta de que nadie está disponible para ella, ni va a parar esa acción.
Cuando los efectos del acoso tienen una duración prolongada, el daño mental puede ser mucho más profundo y marcado, durando años después del suceso. Una de las áreas más dañadas es la auto confianza.
Las víctimas de bullying, a menudo, se vuelven muy insulares, no confían en la gente ni en los contactos sociales, lo que puede generar que sea muy difícil trabajar en equipo, con otros compañeros de oficina o crear redes. Tienden a ser anti sociales y adictos al trabajo, evitan el contacto social en la medida en la que sea posible. Esta pérdida de confianza personal puede causar un fuerte impacto negativo en su futuro laboral.
Algunas de estas personas pueden llegar a sufrir ansiedad y depresión meses e incluso años después de que haya parado este acoso. El miedo a ser humillado o atacado genera pesadillas, miedo, sentimiento de poca valía y evitan entablar nuevas conversaciones.
El impacto social preliminar y el primero del bullying se manifiesta en el hogar, en la familia. Las víctimas parecen estar al margen del mundo, solas con sus pertenencias personales como si fueran el único lugar seguro de sufrir ataques. A menudo, los padres los describen como niños sociales y vivaces que de repente, cambiaron a un estado depresivo y enfadado, donde toda pequeña acción puede molestarles.
De la misma forma, los ataques impiden que el niño preste atención en la escuela, por lo que rápidamente sus notas comenzarán a bajar. Sus padres se quejarán y esa víctima se verá sometida a una espiral constante de quejas y sobrecarga.
Los 3 tipos principales de bullying
Hay tres categorías principales de bullying. Las otras, más específicas, pueden recaer en cualquier o en todas de estas tres, dependiendo del contexto específico en el que se produzca el abuso.
1. Bullying físico
Este tipo de bullying involucra, básicamente, el uso de la fuerza física – es más prevalente en instituciones académicas. Esta técnica puede involucrar el escupir, el empujar, patear o incluso los puñetazos. En la mayoría de casos el agresor es más grande a nivel físico que la víctima, o puede ser un grupo.
2. Bullying verbal
El bullying verbal incorpora el uso de las palabras que pueden llevar a un acto de abuso. En este tipo el agresor intenta molestar verbalmente a la víctima, a través de burlas y motes. Este tipo de acoso puede centrarse en la apariencia del individuo, sus elecciones de vida, su inteligencia, color de piel e incluso en su etnia.
Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.
DERECHOS DE http://www.ciberbullying.com/cyberbullying/que-es-el-ciberbullying/
¿Qué es el Ciberbullying?
El ciberbullying es el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. No se trata aquí el acoso o abuso de índole estrictamente sexual ni los casos en los que personas adultas intervienen.¿Cómo se manifiesta el ciberbullying?
Las formas que adopta son muy variadas y sólo se encuentran limitadas por la pericia tecnológica y la imaginación de los menores acosadores, lo cual es poco esperanzador. Algunos ejemplos concretos podrían ser los siguientes:Colgar en Internet una imagen comprometida (real o efectuada mediante fotomontajes) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlo a conocer en su entorno de relaciones.
Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en un web donde se trata de votar a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.
Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones en primera persona determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales…
Dejar comentarios ofensivos en foros o participar agresivamente en chats haciéndose pasar por la víctima de manera que las reacciones vayan posteriormente dirigidas a quien ha sufrido la usurpación de personalidad.
Dando de alta la dirección de correo electrónico en determinados sitios para que luego sea víctima de spam, de contactos con desconocidos…
Usurpar su clave de correo electrónico para, además de cambiarla de forma que su legítimo propietario no lo pueda consultar, leer los mensajes que a su buzón le llegan violando su intimidad.
Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa (chats, juegos online, comunidades virtuales…) para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, le suponga la exclusión de quien realmente venía siendo la víctima.
Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.
Enviar menajes amenazantes por e-mail o SMS, perseguir y acechar a la víctima en los lugares de Internet en los se relaciona de manera habitual provocándole una sensación de completo agobio.
¿Por qué es especialmente grave el ciberbullying?
El anonimato, la no percepción directa e inmediata del daño causado y la adopción de roles imaginarios en la Red convierten al ciberbullying en un grave problema.DERECHOS DE http://www.ciberbullying.com/cyberbullying/que-es-el-ciberbullying/




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